Mont Saint-Michel es una isla de marea y comuna en Normandía, Francia. Alzándose dramáticamente del mar como un espejismo, la isla se encuentra aproximadamente a un kilómetro de la costa noroeste del país, en la desembocadura del río Couesnon. Es visitado por más de 3 millones de personas cada año y es ampliamente conocido como la "Maravilla del Mundo Occidental".
Historia: Del Sueño a la Mazmorra
La historia del Mont Saint-Michel comienza en el año 708 d.C., cuando el obispo Aubert de Avranches afirmó que el Arcángel Miguel le presionó para construir una iglesia en el islote rocoso. Según la leyenda, el Arcángel le quemó un agujero en el cráneo con su dedo porque no le prestaba atención.
En 966, una comunidad de monjes benedictinos se asentó en la roca y construyó una iglesia prerrománica. A lo largo de los siglos, la abadía se convirtió en un importante destino de peregrinación y en un centro de cultura medieval.
- La Guerra de los Cien Años: El monte se convirtió en una formidable fortaleza. Protegido por sus murallas y las mareas, resistió con éxito un asedio de 30 años por parte de los ingleses, convirtiéndose en un símbolo de la identidad nacional francesa.
- La Bastilla de los Mares: Durante la Revolución Francesa, la abadía fue cerrada y convertida en prisión para opositores políticos. Permaneció como prisión hasta 1863.
La Arquitectura: La Maravilla (La Merveille)
La composición estructural de la ciudad ejemplifica la sociedad feudal que la construyó. En la cima, Dios, la abadía y el monasterio; debajo, los grandes salones, luego tiendas y viviendas; y en la parte inferior (fuera de las murallas), las viviendas de pescadores y agricultores.
La obra maestra del complejo es la sección gótica construida en el siglo XIII en el lado norte, conocida como La Merveille. Es una hazaña de ingeniería, que cuenta con el Salón de los Caballeros y un impresionante claustro suspendido en lo alto sobre el mar.
La Aguja: La aguja neogótica se añadió en 1897. En su punta se encuentra una estatua dorada de San Miguel matando a un dragón, que sirve como pararrayos y faro.
Las Mareas y la Bahía
Mont Saint-Michel es famoso por tener las mareas más altas de la Europa continental (hasta 15 metros de diferencia entre la marea baja y la alta). Victor Hugo describió la marea entrante avanzando "tan rápido como un caballo al galope". Aunque esto es una exageración, el agua sube rápidamente.
En 2014, se inauguró un nuevo puente para reemplazar la antigua calzada, permitiendo que las aguas fluyan libremente alrededor de la isla nuevamente y restaurando su carácter marítimo. Varias veces al año, durante las "supermareas", el monte queda completamente rodeado de agua.
Visitar el Mont Saint-Michel
Caminar por el pueblo medieval se siente como viajar en el tiempo.
- La Grande Rue: La calle principal está llena de casas de piedra, tiendas de recuerdos y restaurantes. A menudo está abarrotada, así que intente visitar temprano en la mañana o al final de la tarde.
- La Mère Poulard: Famosa desde 1888, esta posada es conocida por sus tortillas gigantes y esponjosas cocinadas a fuego abierto. Es una institución culinaria, aunque cara.
- Caminatas por la Bahía: Durante la marea baja, puede caminar por la arena alrededor de la isla. Advertencia: Nunca se aventure lejos sin un guía certificado, ya que la bahía es conocida por sus arenas movedizas peligrosas y mareas que suben rápidamente.
Preguntas Frecuentes
- ¿Hay que subir mucho?
- Sí. El pueblo es empinado y hay muchas escaleras (unos 350 escalones) para llegar a la Abadía en la cima. Es difícil para personas con movilidad limitada.
- ¿Dónde aparco?
- Los visitantes deben aparcar en los aparcamientos designados en tierra firme (a 2,5 km). Desde allí, puede tomar el autobús lanzadera gratuito (Le Passeur), un carruaje de caballos (costo adicional) o caminar (unos 40 minutos).
- ¿Puedo llevar mi equipaje?
- No. Por razones de seguridad y debido al terreno empinado, no se permite equipaje grande en la lanzadera ni en el monumento. No hay consignas en la isla.